La mayoria de mis posts, nacen de vosotros,
con vuestros comentarios, con los e-mails que recibo y sobretodo con las sesiones
que haceis conmigo. No creo en las casualidades, y cuando me llegan
varias personas que estan sufriendo lo mismo, siento la necesidad de escribiros
por aquí, para que así todo ésto pueda llegar a más gente.
DEPENDENCIA EMOCIONAL
Si, volvemos a la dependencia emocional. Os puedo asegurar
que son muchísimas más de las que imaginais, las personas que sufren por un
enganche emocional hacia su pareja. Y la primera señal que nos lo va a mostrar
es que pensamos o decimos: SE QUE TENGO
QUE DEJARLE, PERO NO PUEDO.
Para una persona que no haya sentido nunca el miedo
aterrador que genera la dependencia, parece absurdo, ¿verdad? Y pensaremos, si
quieres dejarle, lo dejas y punto. No hay más.
Pero la realidad es que si, si que hay más, muchísimo más.
Incluso en los casos más extremos en los que hemos estado tiempo sufriendo
maltrato psicológico (cuando nos faltan al respeto, cuando se ríen de nosotros,
cuando nos humillan, nos engañan...), o cuando vemos que el otro, simplemente
no nos quiere (y digo “vemos” porque esto lo sabremos al OBSERVAR como se comporta
con nosotros, a pesar de que aquello que nos DIGA sea todo lo contrario. Ya
sabeis que en caso de que la información visual y auditiva no concuerde, la que
vale es la visual SIEMPRE -recuerda el post sobre éste tema-).
Nuestro cerebro...Para explicarlo
sencillo, podriamos decir que hay una parte de nuestro cerebro, la más
racional, que observa lo que está pasando y nos dice, ¿qué estás haciendo aún
aquí? ¿por qué no te has largado aún? ¿No ves ésto que te ha hecho, y ésto, y
ésto otro, y aquello, y lo otro, y
lo....?¿Necesitas más??
Ésta, es la parte del cerebro que comprende lo que pasa, y desde la lógica se
da cuenta de que aquello no tiene sentido y que le tiene que dar instrucciones al cuerpo
para que se vaya.
Pero la dificultad viene por la otra parte del cerebro, allí
donde está la adicción. Ésa parte siente que necesita al otro, que no puede
perderlo. Es totalmente irracional y si tu le preguntas a la persona por qué no
quiere perderlo, seguramente no tendrá demasiados motivos. Es un pensamiento
que nos bloquea emocionalmente.
¿QUÉ HACER?
Lo importante es que hagamos un proceso para tomar
conciencia de ésta parte irracional que está en nosotros. De ésta parte que
dice “quiero tenerlo” pero que no sabe por qué, y si lo analiza un poco más ,
se da cuenta de que en realidad no le aporta casi nada positivo a su vida. Y
entonces debemos preguntarnos, ¿por qué sigo aquí? ¿Si no me está aportando
nada, por qué no me voy?
Hay que tener clara la diferencia entre decir:
Sé que debo dejarlo pero no puedo.
o decir
Quiero dejarlo, pero no puedo
Tener claro que hay que hacer algo no es lo mismo que querer
hacerlo. Ya sabeis que quien quiere, puede. Quien en cambio, sabe que debe, deberá decidir si quiere o no,
para después poder.
Parece un juego de palabras, pero ésto es muy importante para avanzar.
Y una vez tengamos claro que QUEREMOS salir de esa situación
en la que sufrimos más que otra cosa, nos tocará hacer un proceso para
recuperar nuestra autoestima. Solo en la autoestima, encontraremos la fuerza y
el valor suficiente para atravesar el camino de salida, para superar la ansiedad, los pensamientos adictivos y la
necesidad de volver atrás.
Solo así, podremos volver a ser libres y vivir nuestra vida
con ilusión, alegria y estando conectados en todo momento con nuestro poder.
Muy buena la diferencia con el DEBER y el QUERER.
No todo el que DEBE, QUIERE.
Lo importante es saber que quien QUIERE (porque sabe que DEBE) , PUEDE.
Y añadir que la AUTOESTIMA ( y no el egocentrismo, que hay gente que confunde los términos y sus significados) es IMPRESCINDIBLE para sentirse bien y para salir de relaciones de dependencia, o incluso para levantarse todos los días con alegría y buen humor, qué falta que nos hace a todos.