Deja de ser una víctima – Autoestima

Videoblog – Miedo a soltar una relación de pareja
2 noviembre, 2012
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Deja de ser una víctima – Autoestima

Hace unos días, estaba desayunando tranquilamente en una cafetería de Gerona, admirando las preciosas vistas de las casas de colores encima del río, cuando una conversación atrapó mi mente.
Era Natalia, la camarera, que hablaba con una amiga que había ido a verla. Le explicaba todas las cosas que iban mal en su vida. En ese trabajo, le hacían quedarse más horas y no se las pagaban (imagino que por eso la vi como trataba a los clientes de manera poco agradable), con Javier (su pareja) cada día discutían porque él se estaba volviendo cada vez más celoso y posesivo, y encima él no trabajaba y tenían que vivir los dos con un solo sueldo.


Está claro que ninguno de esos tres problemas que ella planteaba eran ninguna tontería. Pero bien, como todo problema, deberíamos hacernos una pregunta:
¿Tiene solución? ¿Puedo solucionarlo ahora?
Solamente debería haber  dos opciones posibles
SI, pues debo pasar a la acción, dejar de quejarme y actuar inmediatamente.
NO, pues no hace falta que siga quejándome tampoco, ya que hacerlo no me va a solucionar nada y además me causa malestar interior (físico y psicológico) 

¿QUÉ HACER?


En su caso Natalia, podía enfocar la situación desde diferentes perspectivas pero siempre bajo estas dos opciones que acabo de mencionar.
Respecto a su problema en el trabajo, si consideraba que se podía hacer algo, podía hablar con su jefe y plantearle sus quejas, y  ver si hay posibilidades de diálogo y de cambios en la situación. Si por el contrario cree que no puede hacer nada, que el negocio no va bien y no conseguirá que le paguen las horas extra, o que él es así y no cambiará por mucho que le diga,  entonces puede decidir irse o quedarse.

Lo importante es que si ante esta situación decide quedarse allí, que lo haga teniendo claro que ella lo está decidiendo, sea porque no puede quedarse sin ese sueldo o por lo que sea, pero que se quede con una actitud positiva. Siempre tenemos opciones y tenemos que tomar responsabilidad de nuestras elecciones.
A veces decidimos sin darnos cuenta de ello, y creemos que algo nos obliga a vivir esa situación y no es así. Siempre elegimos.

Si se da cuenta que su pareja, por el motivo que sea, es cada día más celoso y discuten con mayor frecuencia, debe plantearse si quiere eso en su vida o no, debe preguntarse hasta qué punto es feliz con esas situaciones en su día a día. Si no es feliz con ello, puede plantearle que pida ayuda y él decidirá aceptarlo (asumiendo que tiene un problema) o negarse a ello y a partir de ahí, ella puede decidir seguir con aquello o irse. Siempre elegimos.

El hecho de que él no trabaje, implica muchos factores. De entrada deberá ver si está haciendo algo al respecto. No es lo mismo si no trabaja y está todo el día en casa sin hacer nada productivo o si no trabaja pero le está poniendo todo su empeño, enviando currículums, yendo a entrevistas, etc…En función de cómo actúe Javier frente a ésta situación, Natalia decidirá qué es lo que quiere hacer con ello, aceptarlo o cambiar. Siempre elegimos.

Lo que está claro es que ir cada día a trabajar mientras se siente infeliz y desdichada no le ayuda en absoluto. Realiza su actividad sin ganas y al no disfrutarlo hace que los clientes lo perciban y que con ello se sientan mal tratados o mal atendidos. Y eso va retroalimentando un circuito negativo en su vida

4 Comments

  1. Anonymous dice:

    Definitivamente es cierto, aunque en el proceso de tomar decisiones considero es muy benéfico contar con personas que nos escuchen o que nos puedan proporcionar información de opciones de vida que podrían cambiar la perspectiva de lo que estamos viviendo. Para mi esto es parte del amor. A veces por nuestras creencias no es fácil tomar decisiones. Aunque también no es fácil escuchar quejas de alguien que no tiene ninguna intención de cambiar su situación.
    Gracias mil por tu información

  2. Eva dice:

    ¿quién por miedo, rutina, etc… no ha dejado de tomar decisiones importantes en su vida?
    Creo que quien más o quien menos, todos lo hemos hecho alguna vez, hasta que nos damos cuenta, o nos hacen darnos cuenta de que MANEJAMOS NUESTRA VIDA, SI NO TOMAMOS DECISIONES POR NOSOTROS MISMOS, ALGUIEN LAS TOMARÁ POR NOSOTROS, y además de TODO SE SALE ,poniendo voluntad y sobretodo dejando el victimismo a un lado.
    Una persona victimista, es una persona pesimista, que no ve la salida aunque le pongas el cartel de EXIT delante de sus narices.
    Una persona victimista , aunque tenga amigos y familia, que la apoyen, acabará quedándose sola porque simplemente “no quiere salir del hoyo en el que ha metido la cabeza” , y al final todo el mundo acaba cansándose y tirando la toalla con ella o con él.
    Todos los consejos, todas las sonrisas, todos los ánimos dan la sensación de que caen en saco roto y el cansancio se hace presente, y la impotencia de ver que realmente no quiere salir del victimismo en el que se encuentra.
    Dar pena es PENOSO EN SI MISMO.
    Por eso, por favor… POSITIVIDAD, que estamos VIVOS , que no hemos muerto, y que podemos cambiar las cosas, simplemente empezando por cambiar nuestra actitud. Una sonrisa llama más que una mala cara, y un ” saldré adelante” ayuda mucho más que un ” no creo que pueda continuar así”.
    ANIMO A TODAS ESAS PERSONAS que se consideran Víctimas y simplemente … DA EL PRIMER PASO, del resto del camino… lo duro es empezar a caminar. Un abrazo.

  3. Hola Silvia, me gusta mucho tu entrada y este tema de la responsabilidad personal de cada uno con su vida me parece muy interesante. Muchas veces culpamos a los demás, a la vida y al mundo de los que nos pasa sin comprender que somos nosotros los que tenemos la responsabilidad de lo que acogemos o dejamos en nuestra vida.
    Un saludo.

  4. Naine dice:

    Aqui os dejo un hermoso poema de Javier Echevarría, psicologo, filologo y actor peruano.

    Victima
    Tú vampiro de la bondad
    andas por el mundo
    con tu cara de víctima
    demostrando a los otros
    lo malos que son
    y succionando la
    poca o mucha bondad,
    que tenían antes de ti.

    Tú, fantoche del amor
    experta en minimizar,
    banalizar e incluso
    ridiculizar el dolor ajeno
    con tu disfraz benevolente
    y compasivo
    siempre dejas claro
    que tu sufrimiento es el peor
    y tus lágrimas las más eternas
    y más profundo tu dolor.

    Tú culebra llorosa
    te metes por los surcos
    de las puertas
    con una mano extendida
    pidiendo limosna
    y con la otra flagelando
    tu máscara
    y así, te instalas en las casas
    robando la poca paz
    que albergaba su interior.

    Tu táctica es invisible
    nunca gritas
    ni peleas
    ni golpeas, salvo a ti misma.
    pero loras exasperar a todos
    y brotar insultos y maltratos
    en tu nombre
    y al alimentarte de ellos
    te sientes más buena
    y más fuerte
    tu hambre infinito de ti.

    Cuando te quitarás la careta
    de sufrida
    tu mirada de auxilio
    y tu voz quejumbrosa

    Cuando soltarás tu
    cetro de poder
    con el que abusas convirtiendo
    lo que tocas en mierda.

    Cuando dejarás que el mundo gire
    sin tomarte como centro
    y se olvide de ti por siempre
    y se mire al fin por dentro.

    Libro Sin Pecado Original

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