La tríada del éxito
24 abril, 2018
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El sorprendente caso de Vanesa

Vanesa vino a verme un día lluvioso de primavera. Nada más entrar en mi despacho pude ver el sufrimiento que desprendía su mirada, a través de sus ojos verdes y cansados.

Era una mujer preciosa, muy inteligente y que desprendía una elegancia particular. Trabajaba como abogada para una multinacional en Barcelona, y pude comprobar que realmente amaba su trabajo.

Me explicó que venía porque ya no podía más, porque creía que si no hacía algo definitivo y rotundo, que la sacudiera de verdad, tenía la sensación de que se iba a volver loca. A pesar de que su trabajo la llenaba muchísimo y que le dedicaba la mayor parte de las horas del día, había algo que la atormentaba de manera constante: la ruptura con su ex pareja.

Había estado diez años casada con Juan Antonio, un hombre aparentemente perfecto según la mirada de cualquiera, pero que la acabó arrastrando hasta los límites del maltrato psicológico.

  • Es curioso porque parece que a según quien esto no le puede pasar nunca, parece que si eres una mujer guapa, inteligente, con una carrera profesional exitosa, con un sueldo envidiable, tienes todo muy claro y nunca permitirás según qué cosas…. Y claro, así lo veía yo también, pero… no se cómo ni de qué manera esas personas se van colando en tu vida de una forma que no les quieres pero les dejas pasar, no puedes evitarlo, van entrando hasta controlarlo todo y anularte por completo… Hasta el punto de no ser capaz de decirles que se vayan…es … Es tan irracional… Me avergüenza tanto haber llegado hasta este punto…

Mientras Vanesa me explicaba su historia, intenté hacerle ver lo importante que era que alguien como ella hubiera pedido ayuda, que hubiera decidido ir a explicarlo a un desconocido para que le diera herramientas. La vergüenza que sentimos cuando hemos llegado a tolerar según qué cosas puede ser tan grande que jamás nos atrevamos a explicarlo. Y esto aún empeora nuestro pronóstico, por supuesto, porque seguimos con esa vergüenza y ese dolor apretándonos por dentro, ahogándonos con nuestro propio llanto…

  • “Llegué a normalizar cosas como que me llamara tarada mental o consentida de mierda. Y eso por no hablar de los numerosos insultos que soltaba cuando no hacía lo que él quería. Me decía lo que podía o no podía ponerme para vestir, qué escotes le parecían bien y cuáles los utilizaba solamente para que los hombres vinieran tras de mí. No podía llevar faldas por encima de la rodilla ni tacones. Una pesadilla…..¿Sabes que incluso un día, en un restaurante me dijo lo que podía o no podía comer? Me dijo lo que yo tenía que pedir, ¿te lo puedes creer?? Y claro, para evitar que me hiciera un numerito allí en medio de otras parejas aparentemente felices, decidí hacer lo que él quería, pero … puedo asegurarte que en ese momento sentí una parte de mí morir en mi interior….

Era su dignidad. Vanesa perdía cada día un poquito más de su dignidad con ese hombre. Y es que no importa que se llame Juan Antonio o que se llame Amanda, da igual si es hombre o mujer, la situación es exactamente la misma y nos lleva hacia nuestra más absoluta decadencia.

Esa noche Vanesa sintió que había tocado fondo. No podía ni quería aguantar ni un día más aquella situación. Sabía que él no iba a cambiar. Me explicó que fue en ese momento, que cayó en sus manos mi libro Cuando amar demasiado es depender y comprendió que ella le había elegido de aquella forma por lo que esperar un cambio tampoco era demasiado coherente. Lo único que importaba era que ya no quería más de aquello, no iba a tolerar nunca más aquella situación. Se enfrentaría a lo que hiciera falta hasta volver a saborear la absoluta libertad.

Él la había amenazado varias veces diciéndole cosas como “si me dejas, no voy a tardar ni una semana en estar con otra que seguro que te dará mil vueltas en todo….” Y esa idea a ella la aterraba. Imaginárselo con otra….era impensable, insoportable, imposible. Y por eso seguía aún a su lado. Pero esa noche sabía que había tocado fondo de verdad. Si le dolía la idea de imaginarle con otra, aprendería a vivir con ello, pediría ayuda para que el dolor desapareciera. Ya no le importaba el precio, solo quería liberarse.

Logró salir por sí misma, pero finalmente me llamó porque se dio cuenta que algo no iba bien. Me explicó que ya hacía nueve meses desde que le había dejado y que no habían tenido más contacto, pero que no podía quitárselo de la cabeza. Incluso no estaba segura de no volver con él si él se lo pidiera.

Sabía que él había empezado a salir con una chica quince años más joven, una modelo de 25 años, y solo hacían que colgar fotos en las redes sociales. Ella lo miraba cada día, no podía dejar de hacerlo, aunque le doliera en lo más profundo. Se creó un perfil falso para seguirle y así no verse descubierta, pero claro, el problema era evidente.

Le expliqué que, aunque no le viera directamente, estar al día de su vida a través de las redes era lo mismo. Recibía información de manera constante y eso no le permitía pasar página. Le tenía en la cabeza en todo momento. Además, cuando quedaba con amigas hablaba sobre todo lo que había descubierto, lo cual, aún añadía más ansiedad al asunto.

¡¡¡En realidad, era como si siguiera teniéndole con ella!!! Y al hacer eso, al focalizarse en todo lo que le daba rabia porque le veía feliz con la otra mujer, eso la conectaba con lo feliz que sería ella si no le hubiera dejado, por no hablar de lo poco que le costó a él olvidarla y encontrar a otra.

Se centraba en lo positivo que veía en él (sin olvidar que a su lado no le veía nada positivo), y por supuesto, su autoestima se vio aniquilada por completo al tomar conciencia que no le costó nada olvidarla y sustituirla, que no lo pasó nada mal cuando le dejó, que tal vez incluso lo había sentido como que le hizo un favor…

Tuvimos que hacer un proceso para reconstruir su autoestima, pero fue en el mismo momento en el que Vanesa conectó con la auténtica realidad de su relación, que sucedió ese “despertar” tan maravilloso que buscaba. Pudo ver su relación como lo que fue: un auténtico infierno al que no deseaba volver bajo ningún concepto. Y así saboreó por fin, la libertad más grande, esa con la que tanto había soñado durante la relación. La liberación que la hizo libre de verdad, la que la liberó de las duras cadenas del maltrato y la pérdida de dignidad.

Y Vanesa, por fin, volvió a sonreír, volvió a ilusionarse, volvió a soñar y volvió a brillar. Este nuevo caso que os explico lo he titulado como sorprendente para que nos demos cuenta de que cualquiera, sea cual sea su edad, status o poder adquisitivo, puede caer en una relación de dependencia emocional. ¡Y también todos podemos superarla!

14 Comments

  1. M Carmen dice:

    Yo soy Silvia….. A mi me ha sucedido algo muy parecido…. Leerlo aún me ha puesto más luz y claridad……. Ahora, cuando día a día me siento más que vuelvo a ser yo, sólo me queda un interrogante.? Cómo he podido permanecer tanto tiempo y tan ciega en este tipo de relación? Cómo me ha pasado ésto a mí….. Sólo tengo ahora gratitud por cómo me siento ahora de libre…. De alegre…. Muchas gracias

  2. Maria dice:

    A mí me pasó lo mismo y me siento muy identificada con el caso pero tuve que dejar mi trabajo y trasladarme a vivir con mis padres a 1.000 km de distancia para conseguir alejarme de él, necesitaba el apoyo de mi familia y, con dos hijos, todo se complica bastante. Me costó mucho dejar la relación, sobre todo porque sabía que conllevaba un traslado y no quería alejar a los niños de su padre pero yo no estaba en condiciones de quedarme sola en una cuidad donde casi no tenía amigos porque mi ex, prácticamente, había conseguido aislarme de todos y de todo.
    Después de dos años de contacto cero, para mí, lo más difícil es afrontar la situación porque no consigo un trabajo donde gane lo suficiente para poder mantenerme por mí misma. Siempre he sido una mujer fuerte e independiente y no me quejo porque mis padres me ayudan muchísimo pero siento que me ha robado mi autoestima, mi confianza en mí misma. El mercado laboral está como está, lo sé, pero ¿cómo empezar de cero?¿cómo no sentirte sola???¿cómo afrontar el día a día después de conseguir liberarte de una relación tan tóxica que te ha dejado tan “tocada”?
    Entiendo que el primer paso es conseguir dejar la relación pero me gustaría que hablaras también de qué hacer después para no volver a caer y no sentirse tan inmensamente sola. Yo soy una persona activa y extrovertida, trabajo, voy al gimnasio, a baile, salgo con amigas y amigas de amigas para no quedarme en casa comiéndome la cabeza pero ahora mismo solo pienso en todo lo que hice mal y que no me extraña que las parejas sigan juntas aunque sólo sea por comodidad y por no perder su estilo de vida. Me gustaría que en alguno de tus artículos hablaras de cómo afrontar el futuro.

  3. Ana dice:

    Muy bueno lo que dices sin embargo me interesa mucho eso de fortalecer el autoestima. Cómo lograrlo?

    • Lidia dice:

      Cierto! Como se hace para fortalecer la autoestima, yo ahora tengo si no miedo si recelo a conocer a alguien y q.me.pase otra vez lo mismo

  4. Esthela dice:

    Hola, tengo 20 años de casada con un hombre “bueno” trabajador, hogareño, que me ayuda en casa y en los problemas familiares me apoya en todo, pero siento que a absorbido mi vida, me dice como vestirme, no puedo salir con nadie mas que con el, ni con mi hijo puedo ir de compras por que le molesta, por lo tanto no tengo amigos, aunado a esto no es cariñoso conmigo ni con nuestro hijo y tiene problemas con el alcohol; nuestra relación es algo contradictoria por que si me deja trabajar, no se si es por que soy la que mas aporta a la casa y eso le da comodidad y me toma en cuenta para todos los asuntos relacionados con nuestra familia hasta el punto que mi opinión es la mas importante; cuando teníamos pocos años de casados llegó a golpearme y por “amor” soporté esperando que cambiara y si cambió dejo de golpearme, aunque a amenazado varias veces con hacerlo, pero se volvió mas frió y controlador, en la intimidad también tenemos problemas por que le preocupa solo su satisfacción, muchas veces e pensado que tengo que dejarlo por que a pesar de que creo que aún lo amo no me siento feliz su actitud me lastima y e llorado mucho por esta situación, en muchas ocasiones le comenté que esto me afectaba y me culpaba de todo; le pedí que nos separáramos temporalmente para que valoráramos nuestra situación y se fue de casa unos meses los cuales utilizó para chantajearme que se iba a suicidar si no volvía con el y me acusó de tener trastornos mentales por que según el eramos felices y cambié de la noche a la mañana, ahora estoy nuevamente con el en una relación que no me hace feliz y aunque estoy en terapia no puedo tomar la decisión de dejarlo que es lo que mi inteligencia me dice debo de hacer pero tengo duda si la del problema soy yo y el no es tan mala persona y le doy una magnitud mas grande a los problemas, de lo que si estoy segura es que no soy feliz y necesito ayuda.

    • Juan dice:

      Hola esthela tu comentario es una contradicción total, inicias diciendo que es un buen hombre pero no lo es.
      Que ayude en casa es lo de menos, si es algo que es un deber y que posiblemente hace para hacerte creer que es bueno.
      Nadie que golpea y controle a su pareja es buena persona, el te culpa para manipularte es una forma de quitarse su responsabilidad y dejarte el peso de todo a ti.
      Es una forma persistente de hacerte creer que eres la del problema una y otra vez la gota dando el la piedra crea un hoyo.
      Si, la del problema eres tú, pero por seguir ahí y creerle todo eso.

      No se cambia de un día para otro se estalla de un día para otro cuando se guardan las cosas, como de hecho dice este artículo, la señora del artículo una noche dijo no más.
      Puedes amar a una persona pero con amor no vas a cambiarlo. Puedes amar a una persona pero si no eres feliz no tiene sentido seguir ahí y no tiene sentido que le perdones tanto.

      El no va a suicidarse, eso es solo para manipular.

      Si no eres feliz es la primera señal y la más importante de que debes hacer un cambio en tu vida.

      • Esthela dice:

        Juan. tu comentario es muy valioso y tienes mucha razón, estoy en proceso para salir de todo esto y es algo muy difícil, pero voy por el camino correcto. GRACIAS

  5. patricia dice:

    Hola yo estoy recién tratando de salir de una relación toxica me ha costado mucho y tengo miedo mucha angustia el me manipula mucho y
    no me deja que termine la relación e insiste y sigue su juego que me cuesta terminar la relacion

  6. M dice:

    Si es muy parecido o creer peorr… pero aun sigo n lo mismo :(….

  7. Juana dice:

    Hola en primer lugar darle las gracias a Silvia por los libros que ha escrito y nos dan otra dirreccion de ver los problemas que mas o menos todas estamos relacionadas ,en la autoestima y cada caso nos vemos de algun modo reflejadas en ellos , ahora nos toca ir gateando y intentar ponernos de pie y seguir nuestro camimo limpio y con positividad.

  8. Romina dice:

    Hola cómo están..he leído el post y los comentarios..En mi caso es difícil saber qué es lo qué pasa en mi relación; estoy con un hombre dos años menor que yo, tiene 30;cuando comenzamos la relación hace dos años era una persona muy distinta en el bueno y malo sentido..la relación era más pasional, el se mostraba más enamorado y cariñoso, aunque siempre hemos tenido entredicho a porque tenemos caracteres fuertes los dos; por otro lado era un tanto irresponsable y desinteresado, no tenía trabajo y llegué a pensar que le gustaba que lo mantuviera yo, ya que comenzamos a convivir wnseguida. Luego de unos meses consiguió trabajo estable que mantiene al día de hoy pero la relación se enfrió mucho luego de dos años y unos meses; a mí me molestan muchas cosas de él, que ya no sea cariñoso ni atento, que sea descuidado con las cosas materiales, que no tenga paciencia con nadie, cuando le digo que trate por ejemplo, de tener más cuidado para no romper cosas, enseguida se enoja y lanza insultos, cuando discutimos también es de insultarme y le cuesta mucho pedir perdón y hablar de sus sentimientos, pero lo que siempre me dice es que yo lo canso con mis reclamos constantes..esto es normal en una relación?

  9. Lidia dice:

    Buenos días! Después de leer y leer mucho sobre este tema, no deja de sorprenderme el comportamiento humano, os cuento… Yo conocí a una persona por Internet hace casi 12años y me quedé atrapada sin yo buscarlo, lo pasé realmente mal, mientras estaba con el aunque me trataba bien, pero sentía angustia y perdí peso porque el vivía lejos y yo me sentía mal… Esa persona. Al Final me dejó! Y conocí a otra también por Internet q me sedujo por su don de gente, he estado con. El 11años sin ser “pareja”y intentando dejarlo muchas veces, pq no era lo q yo buscaba, ni alegre, ni cariñoso, y solo me daba sexo, pero hace ya casi 3meses q me despedí de él por WhatsApp y le dije muchas cosas sobre lo q pensaba y pq no quería volver a verlo, y aveces me apoyaba en mi decisión y otras veces hacia por querer volver a verme dando lastima para q cayera otra vez en su tela de araña, y no! Me ha costado dejarlo, he tenido mis momentos tristes y mis recaídas q se q volverán de vez en cuando y soy consciente, pero son. Las. Menos y sigo aquí en mi lucha con fuerza y voluntad para seguir adelante, animo. A todas porque se puede, y todo esto sin estar enamorada… Ya ves lo q es la. Mente!!!!

  10. Lidia dice:

    Muchas gracias Silvia!!!! por ayudarnos

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