Valerie
14 julio, 2016
M.C.
14 julio, 2016
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A.R

 

<<Estaba hundida. Creía que no podría levantarme, qué sufrimiento, después de haberme engañado durante un año sin querer ver la realidad. Tanto esfuerzo y tanto desgaste acabaron en llanto continuo y desgana hacia todo. Este hombre me absorbió completamente de la forma más toxica que jamás hubiera podido imaginar. Y yo no lo veía, estaba completamente enganchada. Esta pesadilla duro un año, por suerte. A pesar de que  comprendí que el tiempo no era importante, a veces un año puede ser como un siglo. Yo estaba quemada. El mono de la dependencia a lo toxico fue lo que más trabajo me costaba llevar, los síntomas físicos… creí que no se iban a acabar. Me sentía sin esperanza. Me había acostumbrado a un patrón negativo y dañino.

Empecé a leer, tenía que entender…nunca había acudido a un psicólogo y una amiga me había hablado de Silvia y la posibilidad de hacer sesiones por Skype pues no resido en España. Estaba muy mal y fue cuando leí su Manual para superar la dependencia emocional cuando supe que tenía que contactarla. Me encanto la técnica pero, sobre todo, lo fácil que me resulto compartir toda aquella experiencia con ella y muchos otros detalles de mi vida. Había llegado a una dependencia emocional tal que había muchas cosas de aquella relación destructiva por las que sentía vergüenza.

 

Aprendí muchísimo sobre mi misma en tan pocas sesiones. Las reflexiones sobre mi infancia, la falta de cariño y como todo desencadenó en un prototipo de relaciones toxicas y dependientes y en un continuo esfuerzo por querer destacar en otros aspectos de mi vida. Aprendí con Silvia la importancia de valorarme,  y que el amor me lo tenía que dar yo antes de intentar dar nada a nadie. Silvia me hizo entender lo importante que son los valores personales, era algo sobre lo que yo nunca había reflexionado hasta ese momento. Silvia estuvo conmigo en un periodo muy importante, yo estaba deseando salir de esa dependencia, encontrar el equilibrio conmigo misma y terminar con toda esa etapa. Recuerdo que en mi última sesión me sentí muy fuerte y sus palabras: “tú ya estas fuera de esto. Llegará un momento en que mirarás atrás y lo verás todo de una manera completamente distinta. Te acabaras riendo”. Y ocurrió. También recuerdo cuando me dijo que aunque no nos demos cuenta, cambiamos. Es cierto, cambiamos. Silvia, siempre serás especial. Sigo con esas afirmaciones que tanto me han ayudado y mimando a esa niña que tenía olvidada>>

A.R

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