Nerea F
13 julio, 2016
Eli F.
13 julio, 2016
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C.T.

Para poner una fecha oficial, diré que el 31 de diciembre del 2012, me metí voluntaria en una relación de Dependencia Emocional, digo esto ya que me acuerdo perfectamente que estaba preperando la ropa para mi cita y mi voz interior, aquella voz que todos tenemos y a la que no deberíamos de dejar de escuchar nunca, me dijo… no lo hagas, no vayas, a ti estas cosas no te van bien, tu te implicas en las relaciones, no sirves para éste papel … evidentemente la obvié, me vestí y me fuí hacia mi destino… por esto digo que fuí voluntaria.

Me metí en una relación con una persona casada, en ese entonces yo tenía pareja, pero a los pocos meses la dejé, para mi era imposible poder llevar las dos cosas. Des del minuto uno, supe que a mi no me convenía, que yo no podría soportar esta situación, la de ser la amante de alguién, pero entró en mi vida como un tsunami y me dejé llevar, al punto de desaparecer casi por completo, no concentrarme en el trabajo, casi no comía, abandonar a mi familía, abandonar mis aficiones, no querer relacionar-me, mi zona de confort se había reducido al salón de mi casa. Y todo esto lo dice una persona inteligente, con formación, independiente, resolutiva…y un largo etc de cualidades… ( para que véais que nadie está a salvo de esto)

En Octubre del 2013, en una de mis charlas interminables, analizando mensages, E-mails y conversaciones, con mi mejor amiga, pensando que leyendo y releyeno los mensajes , las palabras se cambiarian de orden y dirían lo que yo quería oir… mi mejor amiga me dijo…creo que tendrías que ir con un especialista, yo ya no sé que hacer contigo y me duele en el alma verte sufrir… me vi acabada y le hice caso, no podía más, la salud física se me estaba resintiendo también. Me acordaba de mi voz interior que en su día me dijo…a ti esto no te irá bien, no te conviene… pensé que si en algún momento mi intuición me había hablado y yo la había oído es que todavía podía creer un poco en mi, que en algún lugar de mi interior sabía que yo podría salir de ésta.

Me puse manos a la obra, había conocido a Silvia a través del facebook, hacía tiempo que la seguía, su web y su blog estavan constantemente minimizados en mi ordenador como Kit de Emergencia diario, llamé a su consulta y pedí hora, eran primeros de noviembre 2013 y me dieron para febrero 2014.

Esos meses se me hicieron eternos ya que cuando alguién toma la decisión de salir de allí, en ese mismo instante, alguna cosa ya cambia en la persona, es el primer paso y el primer éxito, ser conscientes que no estamos bien como estamos y que queremos mejorar es una gran victória.
Empecé la terapia con Silvia, cada sesión salía contenta, contenta de ver que había una salida a aquello y que si se quiere se puede, que se tiene que creer en un mismo, pasé por recaídas, pasé por todo el síndrome de abstinencia, estaba las 24hrs. del día atenta a mi y a mis emociones , no bajaba la guardia ni un segundo, una lucha constante por no desviarme del camino, haciendo ejercicios y deberes en casa constantemente. Os aseguro que no es nada fácil y es agotador, no os voy a mentir, es tiempo y lucha, pero se sale y la recompensa de reencontrarse es tan immensa que no tengo palabras para describirla. En mi caso me quedé tan a 0 de autoestima, de hecho llevaba tanto tiempo funcionando por inercia, que cuando la empecé a notar y a recuperar quería más y más y no he parado hasta que me he convertido en la mejor versión que he conocido de mi misma.

Durante las sesiones individuales y las de grupo, Silvia creyó en mi, ella sabía el potencial que había en mi y me ayudó a sacarlo, me ensenyó que me estaba alimentando de una historia inventada y que lo que tenía que hacer era vivir para crear historias reales, Silvia no me abandonó ni un segundo, para mi ella se convirtió en mi salvavidas, en mi guia, en alguién muy importante en mi vida en quién confiar y respetar. En algún lugar escuché que solamente se puede aprender de las personas que uno respeta.
Eternamente le estaré agradecida por confiar en mi, en ensenyarme a valorar las pequeñas cosas, en ensenyarme que hay un mundo interior en cada uno de nosotros que nos tenemos que cuidar a diario para poder vivir vibrando, admiro su trabajo, su bondad su clarividencia y si cercanía.

A Octubre del 2014, todavía tengo trabajo por hacer, porque el mundo del crecimiento personal es muy basto y gratificante pero ahora vivo fluyendo, tomando decisiones sin dudar, habiendo integrado en mi herramientas para vivir plena.

Silvia amb la mà al cor, t’estimo.

Cris T.

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