Gaby M

C.
13 julio, 2016
Carlos B
13 julio, 2016
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Gaby M

Quiero explicar mi historia, por si alguien lo esta pasando muy mal después de haber finalizado una relación y en consecuencia, ve imposible recuperarse o se siente incapacitada/o de volver a ser feliz.
Así es como estaba yo cuando fui a ver a Silvia.
Quiero dar énfasis en la importancia de decidir que necesitaba ayuda y también en la gran suerte que tuve de caer en sus manos. Tengo muy claro que sin ella no lo habría logrado.
Os explico brevemente mi historia…….Mi marido (ahora ex) me dejó después de 14 años juntos y dos hijos en común, un niño de 4 años y otro de 1 año.
Sus razones eran muchas y todas culpa mía, según el.

Obviamente me quedé destrozada y no me lo podía creer. Los primeros días o semanas, esperaba que se arrepintiera y volviera pero iba pasando el tiempo y esto no ocurría. De hecho todo lo contrario, su actitud hacia mi era muy desagradable y parecía que se había convertido en una persona que yo no conocía. También se desentendió de sus hijos lo que hizo que mi hijo mayor lo pasara muy mal. Después empezó a venir a verlos pero de mala gana y el tiempo mínimo.
Lo pasé muy mal por qué además, me dejó con muchas deudas de su empresa, que yo en su momento, lo había avalado. Pasé noches y mas noches sin dormir porque el banco quería apoderarse de mi casa para cubrirla. Estuve luchando, de hecho, hasta día de hoy, para que esto no sucediera, incluso cogiendo un avión hasta el otro lado de España y enfrentándome a su socio. Tuve que hacer esto porque el no movió ni un dedo para arreglar esta situación y ayudarme, a pesar de que yo se lo pedí en múltiples ocasiones.

Al cabo de 10 meses de dejarme a mi, supe que se había casado. A pesar de que en este tiempo yo había hecho un esfuerzo tremendo para recuperarme, y así lo pensaba, la realidad no fue esta. De hecho me vine a bajo hasta el fondo.
Para mi fue un shock y aún mas cuando supe la historia completa de sus propias palabras. Me dijo que cuando estaba conmigo, tenia y buscaba chicas en Internet y que entre ellas, había conocido a la que era ahora su mujer.
Había mantenido una vida paralela, a través de Internet con ella, una chica rusa que vivía en Rusia, (nosotros vivíamos en Barcelona). No se durante cuanto tiempo tuvieron la relación pero la cuestión es que finalmente ella vino a España para conocerle, y fue entonces cuando me dejó a mi.
A partir de aquel momento mi vida se tornó muy difícil ya que el hecho de saber que estaba con otra mujer, y que me había dejado a mi por ella, me hacían sentir muy mal conmigo misma.
Mi autoestima no existía y las pocas veces que el venia a ver a los niños, era en cada ocasión un recordatorio de que a mi no me quería pero a otra si.
Me di cuenta que su presencia me afectaba muchísimo y que yo no podía avanzar con mi vida, ni tampoco tenia fuerzas porque no me sentía feliz ni merecedora de serlo.
Tampoco me sentía valiosa ni capaz.
Fue en este momento que reconocí que necesitaba ayuda y fui a ver a Silvia.
Había leído en su web que las personas que asistían a su consulta se sentían recuperadas a las 10 sesiones ya que este también era su propósito.
Yo estaba convencida que necesitaría el doble de sesiones para recuperarme y venia totalmente imposible llegar a estar bien con solo 10.
Pues mi gran sorpresa fue que en solo cinco sesiones ya no tuve que ir mas, de hecho aún ahora, cuando lo pienso, me cuesta creerlo.

Con Silvia, analizamos mi relación, y me hizo dar cuenta de que mi ex marido se había comportado mal en múltiples ocasiones conmigo y yo no lo había querido ver.
Resumiéndolo en pocas palabras, la relación siempre tuvo fases de inestabilidad provocadas por el, pero yo siempre esperaba aquel cambio que el me prometía en las fases buenas y de estabilidad. De hecho, yo ya me había acostumbrado a esta montaña rusa y lo había normalizado. Yo le había perdonado cosas imperdonables debido a una muy baja autoestima provocada por la misma relación y por una falta de afecto muy importante en mi niñez.

Revisamos mi historia y allí, entendí el porque yo había crecido sintiéndome así.
Entendí que aquella percepción de mi misma, que me habían transmitido no era real ya que eran las consecuencias de la falta de afecto y demostración de amor de una persona que seguramente también le falto en su momento.
La realidad era que yo no era menos que nadie ni tampoco mas que nadie, si no, que era igual y con las mismas cualidades y potencial para llegar hasta donde quisiera.
Conecté con mi esencia, y a parte de llorar mucho, la abracé y sentí lo mucho que me quería y que me aceptaba con mis defectos y virtudes. Nunca mas dejaría que nadie ni nada me hiciera daño.

A partir de aquel momento, hubo un cambio en mi el cual sentí profundamente y desde el fondo del pozo que es donde me encontraba, empecé a subir y no paré hasta salir.

Ahora estoy muy bien, muy fuerte, me quiero, me aprecio y me trato bien.
Actualmente mi ex marido esta desaparecido y ya hace meses que me dejó de pagar la pensión. Mi situación no es fácil y las consecuencias de sus actos no dejan de crearme problemas que parece nunca terminan y a los cuales me tengo que enfrentar para solucionar.
¿Pero sabes que? Pues que soy feliz y estoy llena de fuerza y energía para esto y mucho mas. Ahora se quien soy y también se que lo iré solucionando como ya lo he hecho en el pasado y que no pararé hasta lograr la vida que quiero para mi y mis hijos.
Aprecio totalmente lo que tengo y voy a por lo que sueño.
Nunca pensé que llegaría a dar las gracias por haberme librado del que era mi marido y exactamente así es como me siento ahora.
Yo nací en Gerona y siento que renací otra vez, en esta ciudad preciosa, una vez mas.
Gracias a Silvia.

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