Marcharse también es una forma de cuidarse. No es fracaso, es madurez emocional.
Las inseguridades profundas se activan al considerar el final, haciendo que toleres dinámicas dañinas.
Piensas 'cuando pase esta fase, será diferente'. Esa esperanza te mantiene atrapado/a.
Muchos interiorizan la creencia de que amar requiere aguantar dolor.
El malestar supera al bienestar la mayoría de días
Has perdido autoestima y te sientes "no suficiente"
Tus necesidades emocionales no se cumplen pese al afecto
Una persona da constantemente mientras la otra controla
Permite que las emociones fluyan sin juicio. La tristeza es necesaria.
Reconecta con sueños y actividades olvidadas. ¿Qué amabas antes de esta relación?
Establece límites más sanos y reconecta con tu esencia.
"A veces el acto de amor más grande es dejarse ir. Y el más valiente, empezar de nuevo."
(Silvia Congost)
La terapia breve de Silvia Congost te ayuda a procesar el duelo y reconstruirte en menos de 10 sesiones.
Empieza tu proceso de sanación →