Más allá del Ego
“Cuando conseguimos desprendernos de aquello que queremos aparentar, y de aquello que pensamos que somos, es cuando nos encontramos con nuestro verdadero ser. Es en este espacio vacío donde podemos […]

“Cuando conseguimos desprendernos de aquello que queremos aparentar, y de aquello que pensamos que somos, es cuando nos encontramos con nuestro verdadero ser. Es en este espacio vacío donde podemos ser creativos, puesto que hemos conectado con nosotros mismos, con nuestra esencia. Es aquí donde podemos ser libres.”
— Claudio Naranjo
Qué es el Ego
Cuando hablamos del Ego, nos referimos al conjunto de pensamientos, emociones y recuerdos de nuestra historia, con los que nos identificamos. También tiene que ver con identificaciones colectivas (nacionalidad, raza, etc.), y con identificaciones más personales como las posesiones, opiniones o la apariencia externa.
Nos identificamos con estas características y creemos y sentimos que esto es lo que somos. Por lo tanto, si perdemos alguna de nuestras posesiones, nuestra posición o imagen social, o tenemos que renunciar a nuestra nacionalidad, a menudo lo vivimos como algo absolutamente devastador. Como si nos arrancaran una parte de nosotros y perdiéramos nuestra más profunda identidad.
Las quejas: la herramienta del Ego amenazado
Cuando el Ego se siente amenazado, y siente el peligro de perder una de estas partes con las que se identifica, la herramienta que acostumbra a utilizar son las quejas. Hay personas que están claramente atrapadas en egos de este tipo, y las quejas forman parte de su vida, sean o no conscientes de ello. Sobre todo, acostumbran a quejarse de otras personas. Ponen etiquetas mentales negativas a la gente, ya sea cuando hablan de ellos con otros, o simplemente a nivel de pensamiento.
Y es que al Ego le encanta quejarse, no solo de otras personas sino también de ciertas situaciones. Los pensamientos habituales son: “y ahora por qué me tiene que pasar esto”, “no quiero estar haciendo esto”, “no quiero estar aquí”…
La voz en tu cabeza
Si nos esforzamos, todos podemos tomar conciencia de la voz que está en nuestra cabeza, sobre todo en los momentos en los que se queja de algo. Debemos darnos cuenta de que es LA VOZ DEL EGO. Jamás debemos identificarnos con ella. Su percepción, lo que nos dice, es solamente una interpretación que la mente inventa de aquello que percibe fuera. Pero está claro que delante de un mismo hecho, pueden haber cientos de interpretaciones… ¿verdad? Y si no, os podéis fijar en el típico ejemplo de las personas que ven el vaso medio lleno y las que lo ven medio vacío, estando el vaso exactamente igual.
Así pues, si pones conciencia, cada vez que sientas esta voz, te darás cuenta de que la voz no eres tú, que tú eres consciente de ella. Una vez más, en el fondo de todo, está la conciencia.
Conclusión
Siempre que escuches tu voz (tus pensamientos), y te des cuenta de que te estás comparando con otras personas, que a causa de estos pensamientos te estás sintiendo inferior, que empiezas a sentirte insegur@. Date cuenta de que todo esto es solamente tu EGO, y que detrás está tu verdadero YO, tu potencial, tu esencia, el Ser auténtico, maravilloso y talentoso que eres. Si conectas con él, volverás a la paz natural que hay en ti, porque en este punto no hay lugar para el miedo, ni las dudas, ni la inseguridad.
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