Crecimiento personal

    Personas que no se quieren…

    Hay muchas personas que por el miedo a quedarse solos, van acumulando una larga lista de relaciones vacías, absurdas y a menudo indignas, que no llevan a ninguna parte ni […]

    Por Silvia Congost, psicóloga col. 12.228 (COPC)
    16 septiembre 2011· 3 min lectura
    Personas que no se quieren…

    Hay muchas personas que por el miedo a quedarse solos, van acumulando una larga lista de relaciones vacías, absurdas y a menudo indignas, que no llevan a ninguna parte ni tampoco les aportan demasiado.

    Personas con miedo a la soledad y a quedarse solos

    El pilar principal que les falta a estas personas es la autoestima, sin ninguna duda. Debido a que se sienten poquita cosa, y que a menudo tampoco se gustan ni se aceptan físicamente, hay un rechazo absoluto hacia su Ser, hacia su persona, hacia aquello que son. A menudo incluso pueden odiarse a si mismas. Es muy triste, pero hay muchas personas que viven así.

    Esto, lo que implica es que debido a su bajo autoconcepto, empiezan a desarrollar un miedo enfermizo y casi obsesivo a quedarse solos, a no encontrar nunca nadie que les quiera. Evidentemente, con la idea distorsionada que tienen de si mismos, ¿quién no tendría miedo a quedarse solo? Es decir, si uno en su mente tiene claro que es lo peor de lo peor, automáticamente lo que piensa es que no le va gustar a nadie, que nadie le va a querer.

    Por consiguiente, intentan esconder su mezcla de desesperación y obsesión por encontrar a alguien que les muestre interés.

    ¿Te está pasando a ti?

    Déjanos tu teléfono y una psicóloga del equipo te llama. Sin compromiso y de forma confidencial.

    Solo lo usamos para enviarte la confirmación de la cita.

    Si os ponéis en el lugar de esas personas, entenderéis que desde su perspectiva, cualquier persona que se muestre mínimamente interesada en ellas, va a ser su único centro de atención. O sea, que se van a enamorar de esa persona al instante y le van a abrir los brazos al máximo. Les darán su vida si hace falta, se entregarán sin observar nada de nada. Ni tan solo se van a preguntar si es la persona que desean, si encaja con lo que quieren, porque sienten que no están en posición de escoger.

    ¿Y después?

    Lo que frecuentemente acostumbra a pasar, es que estas relaciones no funcionan, o son dañinas, insanas o incoherentes. La persona de quien se han enamorado deja de quererles, o simplemente no quiere continuar la relación. Y con esto, lo que conseguimos es reforzar aún más el pesimismo y negatividad del otro, bajando aún más su autoestima y su amor propio.

    Y es que a parte de NO ACEPTARSE EN ABSOLUTO, esas personas son negativas, hablan mal de si mismas, se insultan, se hacen daño, etc…trataríais así a un hijo vuestro? ¿Le hablaríais así? ¿Le harías todo este daño físico y psicológico? ¿Seríais capaces?

    ¿Y qué diferencia creéis que hay entre vuestro hijo y vosotros?

    Todos somos iguales, todos somos lo mismo.

    A todos aquellos que os sintáis identificados con este perfil, os recomiendo que toméis conciencia y que decidáis salir de esta rueda autodestructiva, absurda y que os impide disfrutar de la vida.

    Por Silvia Congost·Publicado: 16 septiembre 2011
    Comparte si lo encuentras útil:

    Hablemos

    Si lo que has leído te toca, no es casualidad. Déjanos tu teléfono y te llamamos para orientarte.

    Solo lo usamos para enviarte la confirmación de la cita.

    Prefiero ver toda la información antes →

    Tu bienestar empieza con una decisión

    No esperes a tocar fondo. El mejor momento para empezar es ahora. Estamos deseando ayudarte.

    WhatsAppEmail

    Primera consulta sin compromiso de continuidad · Online o presencial · L-V 9:00–20:00 · Confidencial

    Madrid

    C/ Bretón de los Herreros, 55, 1F

    Barcelona

    C/ Balmes, 188, 3º-1ª

    Girona

    C/ Nou, 22, 2º A

    Horario: L-V 9:00–20:00 h · También online