Hoy en día, hay un porcentaje de parejas muy elevado, que se acaban rompiendo a causa de Facebook. Hace ya un tiempo que se estudia este hecho, y os aseguro que con mi trabajo en la consulta os lo puedo confirmar rotundamente.
Está claro que dependiendo de
cada persona, se le dará un
uso u otro a esta extendida red social, pero aun así, al ser algo público y tan fácil de acceder,
a veces nos podemos encontrar “en problemas” sin ni siquiera saber por qué. O sea que aunque uno no le dé ningún mal uso, como hay otras
personas que intervienen,
opinan y se
comunican con dicho sujeto, éste puede acabar teniendo serios
conflictos de pareja a causa de la red social.
Y es que creo que nunca antes en la historia hubo tanta gente que tenía taaaantos “amigos”.
El perfil de cada usuario es un espacio público en la mayoría de casos (en parte debido a que mucha gente no sabe ni que se puede hacer privado y en parte porque quizás no les interesa hacerlo), y en él podemos ver fotos, comentarios a esas fotos, comentarios a fotos de otras personas o los temidos “megusta” en perfiles ajenos, que pueden ser interpretados de muchas maneras…
Hay personas que me han explicado sus trepidantes aventuras por
conseguir la contraseña de su pareja y así entrar en los mensajes privados (el único espacio al que no podían acceder siendo “amigos”. Y
lo peor no es eso…una vez la han conseguido,
han encontrado lo que más temían… un
flirteo con otra persona, una
infidelidad, una historia aún vigente vivían a sus espaldas, o
conversaciones que sacadas de contexto podían dar lugar a serios problemas.
Otras, una vez estaban en posesión de la contraseña, no encontraron nada pero aún así, tener el password es un caramelo demasiado jugoso como para no utilizarlo…y entrar en su facebook se convirtió en algo habitual y rutinario. Obsesivo y dañino, diría yo.
No es que Facebook sea malo ni dañino de por sí.
El problema es:
-El uso que hacemos de él, lo cual dependerá de cada persona. Aun así, aunque no tengamos malas intenciones, podemos acabar encontrándonos en problemas. Podemos generar confusiones en otros usuarios. Los mensajes privados son la opción que más discusiones genera. Si lo pensamos, a menudo nos enviamos mensajes privados con personas a quienes llamamos “amigos” por el simple hecho de tenerlos agregados, pero que no son amigos. Y dichos mensajes se convierten en una especie de chat. Como no son amigos, aprovechamos esas conversaciones para irnos conociendo y como la gente se siente más cómoda escribiendo que cara a cara, sin darse cuenta uno de los dos puede empezar a flirtear con el otro o creer que el otro le escribe porque está interesado en algo más…Si una de las dos personas tiene pareja, aquí empieza lo tóxico de la historia.
Si llegamos al punto que tenemos que aclararle al otro que no buscamos nada, que tenemos pareja y que no se confunda, es que no comprendemos bien los límites (ya que hemos logrado confundir al otro) y por ello mejor sería dejar de utilizar la red…si queremos conservar la pareja, claro.
-Las interpretaciones de comentarios o los “me gusta” pueden generar malestar o sospechas (a veces infundadas y otras no) hacia nuestra pareja.
-La incontables fotos que todos pueden ver de todos, encontrando en ellas a ex parejas de sus parejas, viéndolos abrazados o compartiendo momentos pasados…a veces ello les lleva a mirar fotos de esa persona (la ex pareja de su pareja) y en ellas ven comentarios que su pareja le hacía antes a dicha persona…en fín, una sucesión de posibilidades que a cuál más dañina….
Según un estudio realizado el pasado verano en EEUU, un 81% de las parejas norteamericanas han roto su matrimonio por causa de la red. Creo que con esto queda claro el mensaje de este post.
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